La enfermedad periodontal es una infección crónica de las encías que, en su forma avanzada (la periodontitis), destruye el ligamento y el hueso que sujetan los dientes. Avanza casi siempre sin dolor y se manifiesta con sangrado, encías retraídas, mal aliento o dientes flojos. El hueso que se pierde no vuelve, pero la enfermedad se puede frenar con un tratamiento de encías específico, el raspado y alisado radicular, seguido de revisiones periódicas de mantenimiento.

Esta guía está pensada para ti si te acaban de diagnosticar periodontitis o si has notado que tus dientes parecen más largos, se mueven o muestran huecos oscuros entre ellos. En Clínica Dental ZEO tratamos cada semana a pacientes en esta situación, y cuando el tratamiento llega a tiempo, lo habitual es conservar los dientes.

Qué es la enfermedad periodontal y por qué aparece

El periodonto es el conjunto de tejidos que mantienen el diente en su sitio: la encía, el ligamento periodontal (unas fibras que anclan la raíz), el cemento que recubre esa raíz y el hueso alveolar. Enfermedad periodontal es el nombre genérico de las infecciones que afectan a esos tejidos. Cuando solo está inflamada la encía hablamos de gingivitis. Cuando la infección alcanza el ligamento y el hueso, hablamos de periodontitis, lo que mucha gente sigue llamando piorrea.

El origen está en las bacterias de la placa. Con una higiene insuficiente, la placa se instala por debajo de la encía y cambia de composición: ganan terreno especies anaerobias más agresivas, que viven sin oxígeno en el fondo del surco. El organismo responde con una inflamación crónica que, con el tiempo, acaba dañando sus propios tejidos de soporte. Esa respuesta de cada persona explica por qué dos pacientes con una higiene parecida pueden evolucionar de forma muy distinta.

Cómo pasa la infección de la encía al hueso

La enfermedad periodontal avanza por etapas. En consulta clasificamos cada caso según el sistema internacional de 2017, que valora la gravedad (estadios I a IV) y la velocidad de progresión (grados A a C). Para entenderlo basta con tres momentos.

Gingivitis, la fase reversible

La encía está roja, inflamada y sangra, pero el hueso sigue intacto. Con una limpieza profesional y una buena higiene, todo vuelve a la normalidad sin secuelas. Si tus síntomas se limitan a eso, te interesa leer cómo tratar la gingivitis antes de que avance.

Periodontitis inicial y moderada

La inflamación cruza la barrera de la encía. Las fibras que unen la encía al diente se despegan y se forma una bolsa periodontal: un espacio entre la raíz y la encía donde se acumulan bacterias fuera del alcance del cepillo. En un diente sano el surco mide entre uno y tres milímetros, y a partir de cuatro empezamos a hablar de bolsa. El hueso comienza a reabsorberse y casi nadie lo nota todavía.

Periodontitis avanzada

Las bolsas superan los seis milímetros, el hueso perdido es considerable y los dientes empiezan a moverse o a separarse en abanico. La masticación se resiente y aumenta el riesgo de perder piezas. Aun así, en muchos casos la enfermedad todavía se puede estabilizar.

Por qué la periodontitis avanza sin dolor

La infección es crónica y lenta. El hueso no envía señales de dolor mientras se reabsorbe, y la encía inflamada sangra con facilidad pero rara vez duele. A eso se suma que los cambios ocurren a lo largo de años, tan despacio que el propio paciente se acostumbra a ellos. Cuando aparece una molestia clara, normalmente por un absceso o por un diente que se mueve al morder, la enfermedad suele llevar tiempo instalada.

Estas son las señales físicas que conviene vigilar:

  • Sangrado al cepillarte o al usar seda dental.
  • Encías retraídas: los dientes parecen más largos y asoma parte de la raíz, a veces con sensibilidad al frío.
  • Espacios negros entre los dientes, en la zona donde antes había encía.
  • Mal aliento persistente, causado por los compuestos de azufre que liberan las bacterias de las bolsas.
  • Dientes flojos o que han cambiado de posición, con la sensación de que la mordida ya no encaja igual.

Factores que aceleran la pérdida de hueso

La placa es la causa, aunque hay factores que hacen la enfermedad más agresiva y más difícil de controlar:

  • Tabaco. Es el factor de riesgo modificable más importante. Reduce el riego de la encía y esconde el sangrado, así que un fumador puede tener bolsas profundas con una encía de aspecto pálido y sano. También empeora la respuesta al tratamiento.
  • Diabetes mal controlada. El exceso de glucosa aumenta la inflamación y frena la cicatrización. La relación funciona en los dos sentidos, como verás más abajo.
  • Genética. Hay personas con una susceptibilidad heredada. Si tus padres perdieron dientes por las encías, conviene que te revises con más frecuencia.
  • Estrés. Altera la respuesta inmunitaria y suele ir acompañado de peores hábitos de higiene y descanso.
Enfermedad periodontal en Las Rozas, Madrid

Lo que la infección de las encías supone para el resto del cuerpo

Una periodontitis generalizada mantiene dentro de la boca una superficie inflamada considerable, en contacto permanente con la circulación. Por eso sus efectos llegan más allá de los dientes.

Con la diabetes, la relación es bidireccional: la diabetes mal controlada agrava la periodontitis, y la periodontitis dificulta el control de la glucosa. Diversos estudios han observado que tratar las encías puede mejorar ligeramente la hemoglobina glicosilada (HbA1c) en pacientes diabéticos.

En cuanto al corazón, la periodontitis se asocia a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, y la inflamación crónica que genera es una de las explicaciones que se investigan. La relación de causa y efecto sigue en estudio, y aun así es un motivo más para no dejar la enfermedad sin tratar.

Así hacemos el estudio periodontal en Clínica Dental ZEO

Un buen tratamiento de encías empieza por medir. En el estudio periodontal recorremos cada diente con una sonda milimetrada y registramos seis puntos por pieza: la profundidad de la bolsa, el nivel de la encía, si sangra al sondar, si el diente se mueve y si la pérdida de hueso ha alcanzado la zona entre las raíces. Con esos datos elaboramos el periodontograma, un mapa milímetro a milímetro de tu boca.

Lo completamos con radiografías que muestran la altura del hueso alrededor de cada raíz. Sondaje y radiografías juntos nos permiten establecer el estadio y el grado de la enfermedad, decidir el tratamiento y, sobre todo, medir después si funciona. El Dr. Pablo Vila, miembro de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), dirige este protocolo junto al equipo de periodoncia de nuestra clínica en Las Rozas.

El tratamiento de la periodontitis, paso a paso

La periodoncia es la base sobre la que trabajan el resto de disciplinas de la clínica, de los implantes a la ortodoncia o la estética. Ningún tratamiento resulta estable sobre unas encías enfermas, así que este es siempre el primer paso.

Fase higiénica: raspado y alisado radicular

Antes de empezar trabajamos contigo la higiene en casa, porque sin un buen control diario de la placa el resultado no se mantiene. Después llega el raspado y alisado radicular, una limpieza profunda por debajo de la encía, dentro de las bolsas, que muchos pacientes conocen como curetaje. Con anestesia local retiramos el sarro y la placa adheridos a la raíz con curetas manuales y ultrasonidos, y alisamos su superficie para que la encía pueda volver a ajustarse a ella. Según la extensión de la enfermedad se hace en una o varias sesiones, normalmente por cuadrantes.

Reevaluación y, si hace falta, cirugía

Entre seis y ocho semanas después repetimos el sondaje. En la mayoría de los casos las bolsas se reducen y el sangrado desaparece. Si quedan bolsas profundas en zonas concretas, valoramos una cirugía periodontal para acceder a ellas y, en algunos defectos del hueso, técnicas regenerativas.

Mantenimiento periodontal, una fase que no termina

Los curetajes controlan la infección, y la susceptibilidad de cada paciente sigue ahí. Las bacterias vuelven a colonizar las bolsas en pocos meses, por eso el mantenimiento periodontal forma parte del tratamiento. Cada tres a seis meses, según tu riesgo, repetimos el sondaje en las zonas comprometidas, limpiamos por debajo de la encía donde hace falta y revisamos tu higiene. Los pacientes que mantienen estas revisiones conservan muchos más dientes a largo plazo que quienes las abandonan.

Dudas frecuentes sobre la enfermedad periodontal

¿La piorrea se cura o solo se controla?

Se controla. Con el tratamiento la infección se detiene y la enfermedad queda estable, pero la tendencia a padecerla se mantiene y el hueso perdido no se recupera por sí solo. Por eso el mantenimiento periodontal es para siempre.

¿Se pueden caer los dientes por la periodontitis?

Sí. Sin tratamiento, la pérdida de hueso acaba dejando los dientes sin soporte, y la periodontitis es una de las principales causas de pérdida dental en adultos. Tratada a tiempo, lo habitual es conservar la mayoría de las piezas.

¿Qué diferencia hay entre un raspado radicular y una limpieza normal?

La limpieza normal elimina el sarro por encima de la encía y en su borde, sin anestesia. El raspado y alisado radicular trabaja dentro de las bolsas, sobre la raíz, con anestesia local, y está indicado cuando ya hay periodontitis.

¿La infección de las encías afecta a otras partes del cuerpo?

Sí. Dificulta el control de la diabetes y se asocia a un mayor riesgo cardiovascular. Tratar la periodontitis ayuda a reducir esa carga inflamatoria.

¿El raspado y alisado radicular duele?

Se hace con anestesia local, así que durante el tratamiento no notas dolor. Después puede haber sensibilidad o molestias leves durante unos días, que se controlan con analgésicos habituales.

Reserva tu estudio periodontal y frena la pérdida de hueso

Cada mes que la periodontitis avanza sin tratar es hueso que no vuelve. Con un diagnóstico preciso podemos detenerla en el punto en que esté y proteger los dientes que tienes. Reserva un estudio periodontal completo en Clínica Dental ZEO: hacemos el sondaje y las radiografías, y te explicamos tu estadio y tu plan de tratamiento con claridad.

Si buscas un periodoncista en Las Rozas o un tratamiento de encías en Las Rozas, estamos en la calle Higuera, 8 (Portal 4, Local 6), a pocos minutos de Majadahonda, Torrelodones y Pozuelo. Llámanos al +34 916 31 41 36.

La información de este artículo es orientativa y no sustituye la valoración individual en consulta. Borrador redactado con asistencia de IA, pendiente de revisión y aprobación por el Dr. Pablo Vila antes de su publicación.